CULTURA PLATENSE

CULTURA PLATENSE

jueves, 2 de agosto de 2012

FELICES 107 PINCHA RATA




El Club Estudiantes de La Plata es un  y deportivo de Argentina, ubicado en la ciudad de La Plata, de . Fue fundado el 4 de agosto de 1905 y su principal actividad es el fútbol. 
La institución participa en el campeonato de Primera División de Argentina, y su mayor logro futbolístico lo obtuvo en 1968, cuando se consagró campeón del mundo al derrotar al Manchester United de Inglaterra en la final de la Copa Intercontinental. 
Estudiantes es uno de los únicos seis equipos argentinos que pudieron lograr el máximo campeonato de clubes a nivel mundial. También disputó las finales de esa copa en 1969 y 1970, siendo el único club de La Plata en haber obtenido títulos oficiales nacionales e internacionales, de carácter regular, en la era profesional. 
Se consagró campeón del fútbol argentino en cuatro oportunidades y, a nivel internacional, también logró consecutivamente en tres ocasiones la Copa Libertadores de América, por lo que es, hasta hoy, el tercer conjunto argentino que más veces la obtuvo. 
Siempre en Primera División, además de ser el club que rompió la hegemonía de títulos de los denominados cinco grandes en 1967, también alcanzó la Copa Interamericana 1969, dos copas nacionales no regulares, la Copa Escobar 1944 y la Copa de la República 1945, y un torneo oficial durante la era amateur, en 1913. 
Estudiantes es uno de los seis equipos con más presencias en Primera División (76 temporadas) y es considerado por la FIFA como uno de los 27 clubes más destacados del Mundo.


 

sábado, 28 de julio de 2012

René Favaloro nació y se crió en el barrio "El Mondongo" de La Plata, Argentina

 




René Gerónimo Favaloro (La , Argentina, 12 de julio de 1923 - , Argentina, 29 de julio de 2000) fue un prestigioso médico cirujano torácico argentino, reconocido mundialmente por ser quien realizó el primer bypass aorto-coronario en el mundo. Estudió medicina en la Universidad de La Plata y una vez recibido,previo paso por el Hospital Policlínico, se mudó a la localidad de Jacinto Aráuz para reemplazar temporalmente al médico local, quien tenía problemas de salud. A su vez, leía bibliografía  actualizada y empezó a tener interés en la cirugía torácica. A fines de la década de 1960 empezó a estudiar una técnica para utilizar la vena safena en la cirugía coronaria. A principios de la década de 1970 fundó la fundación que lleva su nombre. 

Se desempeñó en la Conadep, condujo programas de televisión dedicados a la medicina y escribió libros. Durante la crisis del 2000, su fundación tenía una deuda y le solicitó ayuda al gobierno sin recibir respuesta, lo que lo indujo a suicidarse. El 29 de julio de 2000, previo escribir una carta al Presidente De la Rúa criticando al sistema de salud, se quitó la vida de un disparo al corazón 

René Favaloro nació y se crió en el barrio "El Mondongo" de La Plata, Argentina junto a sus padres, un carpintero y una modista. Siempre estuvo comprometido con el conocimiento, gracias en parte a su abuela materna, quien le transmitió su amor por la naturaleza y la emoción al ver cuando las semillas comenzaban a dar sus frutos. A ella le dedicaría su tesis del doctorado: "A mi abuela Cesárea, que me enseñó a ver belleza hasta en una pobre rama seca". 

Realizó la primaria en la escuela nº45 situada en la calle 68 y diagonal 73. En esta escuela se levantó un mural en su memoria y sobre la rambla de la diagonal los vecinos plantaron un árbol e hicieron un homenaje con tablones pertenecientes a la cancha de su querido equipo. Curiosamente la escuela queda a la vuelta del hospital policlínico "Gral San Martín". 

En 1936, después de aprobar el examen de ingreso, Favaloro comenzó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de La Plata; finalizada esta etapa, ingresó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. En el tercer año comenzó las prácticas en el Hospital Policlínico y empezó a tomar contacto por primera vez con los pacientes. Excediendo lo exigido por el programa, volvía por las tardes para controlar la evolución de los pacientes y dialogar con ellos. 

Asimismo observaba a los alumnos de sexto año de Rodolfo Rossi o Egidio Mazzei, profesores titulares de Clínica Médica, y, además, presenciaba las cirugías de José María Mainetti y Federico E. B. Christmann, quien le enseñó las técnicas de simplificación y estandarización que aplicó después en la cirugía cardiovascular, su contribución a las operaciones del corazón y las grandes arterias. 

Su preparación profesional la realizó en el Hospital Policlínico donde se recibían los casos complicados de toda la provincia de Buenos Aires. Vivió en el hospital durante los dos años de residencia, aprendiendo a tratar a los enfermos con respeto y estando en actividad durante 48 o 72 horas seguidas. Se graduó en 1949 e inmediatamente se produjo una vacante para médico auxiliar, puesto al que accedió en forma interina. A los pocos meses intentaron confirmarlo, pero en la tarjeta con los datos para completar figuraba una cláusula en donde aceptaba la doctrina del gobierno de turno y se tenía que afiliar al Partido Justicialista, lo que no aceptó. 

Un tío que residía en Jacinto Aráuz, una localidad de 3500 habitantes cuyo médico local estaba enfermo y se debía tratar en la Capital Federal, lo invitó a que reemplazara a este doctor por dos o tres meses. Favaloro aceptó la oferta a la espera de que las condiciones políticas cambiaran. Llegó al pueblo en mayo de 1950 y rápidamente se relacionó con el doctor Rachou, quien falleció unos meses después debido a un cáncer de pulmón. 

Al poco tiempo su hermano, Juan José, médico también, empezó a trabajar en la clínica con él, integrándose muy pronto a la comunidad por sus condiciones humanas. Durante los años que ambos permanecieron en Jacinto Aráuz fundaron un centro asistencial y buscaron elevar la calidad de vida de la población. 

Con la ayuda de los maestros, los representantes de las iglesias, los empleados de comercio y las comadronas, poco a poco fueron logrando un cambio de actitud en la comunidad que permitió ir corrigiendo sus conductas. Desapareció la mortalidad infantil de la zona, se redujo la cantidad de infecciones en los partos y la desnutrición, crearon un banco de sangre de personas vivas con donantes que se presentaban cada vez que los necesitaban y realizaron charlas comunitarias en las que enseñaban métodos para prevenir enfermedades. 

René Favaloro junto a Luis Federico Leloir y su esposa. 

 

Luis Federico Leloir (* París, Francia, 6 de septiembre de 1906 - Buenos Aires, Argentina, 17 de diciembre de 1987), fue un médico y bioquímico argentino que recibió el Premio Nobel de Química en 1970. 
Su investigación más relevante, y por la cual obtuvo la distinción que le otorgó fama internacional, se centra en los nucleótidos de azúcar, y el rol que cumplen en la fabricación de los hidratos de carbono. Tras su hallazgo se lograron entender de forma acabada los pormenores de la enfermedad congénita galactosemia. 


Cirugía torácica 

Favaloro se actualizaba con publicaciones médicas y realizaba cursos de capacitación en La Plata. Se interesó por las intervenciones cardiovasculares, que en ese tiempo se estaban empezando a desarrollar, y por la cirugía torácica. Empezó a ver la forma de terminar su etapa de médico rural y capacitarse en Estados Unidos, el profesor José María Mainetti le aconsejó la Cleveland Clinic. 

Dudando de abandonar su profesión de médico rural se convenció de que con los conocimientos que incorporaría en los Estados Unidos su contribución a la sociedad sería mayor. Se radicó en Cleveland y se desempeñó primero como residente y luego en el equipo de cirugía en colaboración con médicos locales, concentrando su trabajo en enfermedades valvulares y congénitas. Posteriormente se interesó en otros temas, como a las cineangiocoronariografías y al estudio de la anatomía de las arterias coronarias y su relación con el músculo cardíaco. 

A comienzos de 1967, Favaloro estudió la posibilidad de utilizar la vena safena en la cirugía coronaria, haciendo prácticas con sus ideas en mayo de ese año. La estandarización de esta técnica, llamada del bypass o cirugía de revascularización miocárdica, fue el principal trabajo de su carrera, lo que le dio prestigio internacional, ya que el procedimiento cambió radicalmente la historia de la enfermedad coronaria. En 1970 editó un libro llamado Surgical Treatment on Coronary Arteriosclerosis, que fue también editado en español con el nombre Tratamiento Quirúrgico de la Arteriosclerosis Coronaria. 


 

Hector Atilio Delmar, presidente de Gimnasia y Esgrima La Plata de ese momento, abraza a René Favaloro el 30 de diciembre de 1984, cuando Gimnasia y Esgrima La Plata ascendió a Primera División de Argentina 

Creación de la Fundación Favaloro En 1971 Favaloro regresó a la Argentina con el sueño de desarrollar un centro de excelencia similar al de la Cleveland Clinic, que combinara la atención médica, la investigación y la educación. 

En 1975 fundó con ese propósito junto a otros colaboradores la Fundación Favaloro, que además es un centro de capacitación donde estudian alumnos de diferentes partes del mundo y donde cada dos años se celebra el congreso Cardiología para el Consultante. Además, en 1980 Favaloro creó el Laboratorio de Investigación Básica, manteniéndolo con dinero propio por un largo tiempo, dependiente del Departamento de Investigación y Docencia de la Fundación Favaloro. Con posterioridad, pasó a ser el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas. Esta fue la base de la creación, en agosto de 1998, de la Universidad Favaloro. 

En 1992 se inauguró en Buenos Aires el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, entidad sin fines de lucro. Con el lema "tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico" se brindan servicios altamente especializados en cardiología, cirugía cardiovascular y trasplante cardíaco, pulmonar, cardiopulmonar, hepático, renal y de médula ósea, además de otras áreas. Favaloro concentró allí su tarea, rodeado de un grupo selecto de profesionales. 

Siguió fomentando la prevención de enfermedades e incorporando en sus pacientes reglas de higiene básicas que ayudaran a disminuir las enfermedades y la tasa de mortalidad. La Fundación desarrolló estudios para detectar enfermedades y llevó a cabo diversos programas de prevención, brindó cursos contra el tabaquismo y se realizaron mediante el Centro Editor de la Fundación varias publicaciones. El Centro Editor funcionó hasta el año 2000. 

Participación en la CONADEP Fue uno de los integrantes de la CONADEP, que investigó los crímenes cometidos por la última dictadura. Finalmente renunció a participar por una diferencia de criterios. Él consideraba que los crímenes ya habían comenzado antes de la dictadura militar, tanto por elementos subversivos cuanto por personas vinculadas al Estado, y que todos ellos también debían ser juzgados. Alegó que esta Comisión adolecía de "falta de ética y objetividad".

Reconocimientos y distinciones Favaloro participó en varias sociedades, fue miembro activo en veintiséis, miembro correspondiente en cuatro y honorario de otras cuarenta y tres. Recibió diversos premios a lo largo de su carrera, entre los que se encuentran el premio John Scott de 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU.; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular "Dr René G. Favaloro" (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el premio René Leriche de 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); y el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999). 

Suicidio Hacia el año 2000, la Argentina estaba ya sumergida en una crisis económica y política y la Fundación Favaloro estaba endeudada en unos US$ 75 millones, por lo que Favaloro pidió ayuda al gobierno, sin recibir una respuesta oficial, con amplias críticas al sistema de salud en Argentina. Después de su muerte se supo que le había enviado una carta al entonces Presidente de la Nación, el Dr. Fernando de la Rúa, que nunca había sido leída y en la que expresaba su cansancio de "ser un mendigo en su propio país" y le solicitaba ayuda para recaudar fondos para la Fundación. Además, expresaba que la sociedad argentina necesitaba su muerte para tomar conciencia de los problemas en los que está envuelta 

dijo:
Su última carta

Contenido de la carta que escribió René Favaloro antes del tiro del final. 

(Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 –14,30 hs) Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles. 
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo. En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces. 
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada). 
Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente. 
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía. 
A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo. 
Este era nuestro único contacto. 
A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular. 
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado. 
La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto. 
¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno! 
Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica. 
Lo mismo ocurre con el Pami. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país. 
Valga un solo ejemplo: el Pami tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente). 
Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda. 
El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno. 
Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano. 
Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios! 
Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “¿Doctor, usted sigue operando?” y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre. 
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional. 
Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa. 
La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos. 
No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!. 
La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”. 
Nuestro juramento médico lo impide. 
Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica. 
En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben. 
Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando. 
Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta. 
¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente? 
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar. 
La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español! 
Sin duda la lucha ha sido muy desigual. 
El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse. 
Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”. 
Sí al retorno, sí al ana-ana. 
“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben como hacerlo. “Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado”. “Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación” 
¡Quién va a creer que yo no estoy enterado! 
En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer. 
Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “a mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo. 
“¡La leyenda, la leyenda!” 
Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga. 
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz. 
Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata. 
No puedo cambiar. 
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada. 
No se hable de debilidad o valentía. 
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano. 
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad. 
Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así. 
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta. 
En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara. 
A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco. 
Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa. 
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles. Un abrazo a todos, René Favaloro. 
Julio 29-2000 –14,30 horas. 


Lleva su firma Una carta anterior


 


dijo:
".. como se me trata en el mundo en contraste con lo que sucede en mi país. Me refiero a aquellos vinculados al quehacer médico. La mayoría de las veces un empleado de muy baja categoría de una obra social gubernamental o no o de PAMI ni contesta mis llamados." "En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea."


pequeña Biografia 

 

frases de René Gerónimo Favaloro 

? Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo. 

? Todos somos culpables, pero si hubiera que repartir responsabilidades las mayores caerían sobre las clases dirigentes 

? La ciencia es una de las formas más elevadas del quehacer espiritual pues está ligada a la actividad creadora del intelecto, forma suprema de nuestra condición humana 

? La ciencia es la expresión de una necesidad inherente al ser humano y, en todo caso, está ligada a la función superior de su naturaleza inteligente: la capacidad de crear. 

? Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo. 

? Si no tomamos conciencia del desastre ecológico que el hombre ha desatado en nuestro planeta las consecuencias serán terribles. (... ) Todos debemos comprometernos a luchar sin descanso por la rehabilitación del aire, el agua y la tierra. 

? Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías. 

? Estoy convencido de que a esta sociedad consumista, cegada por el mercado, la sucederá otra que se caracterizará por el hecho trascendente de que no dejará de lado la justicia social y la solidaridad. 

? En cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad 

? Vivo enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a San Martín, Bolívar, Sucre y Artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a pesar de estar machimbrado con mi tierra 

? Nunca recibí distinciones a título personal. Para mí el "nosotros" siempre estuvo por encima del "yo". 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 

 

Fundación Favaloro 

En 1971 el Dr. René Favaloro regresa a la Argentina con el propósito de organizar en Buenos Aires un centro de excelencia en cirugía cardiovascular que combinara la asistencia médica con la docencia y la investigación. En 1975 se crea la Fundación Favaloro para la Docencia Médica y la Investigación y en 1992 se inaugura el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación. En la actualidad la Fundación Favaloro es un hospital universitario líder en la atención de alta complejidad que cuenta con profesionales altamente calificados. Con el lema " tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico" se brinda diagnóstico y tratamiento para afecciones en numerosas especialidades médicas. 

Servicios 

La Fundación Favaloro brinda servicios de alta complejidad en mútiples especialidades, tanto en atención ambulatoria como en internación: 
-Cardiología Clínica 
-Cirugía Cardiovascular 
-Prevención y Rehabilitación Cardiovascular 
-Ortopedia y Traumatología 
-Flebolinfología 
-Gastroenterología 
-Unidad de Nutrición, Rehabilitación y Trasplante Intestinal 
-Unidad Hepática 
-Unidad Renal 
-Centro de Enfermedades Respiratorias 
-Estudios Diagnósticos con Tecnología de Punta 
-PRICAI (Primer Centro Argentino de Inmunogenética) 
-Programa de Obesidad y Cirugía Mini-Invasiva 
-Programas de Trasplante 
-Instituto de Neurociencias 
-Otras Áreas (Anatomía Patológica, Hematología, Infectología Clínica, Medicina Transfusional, Odontología, Nutrición, Hemodiálisis, Docencia e Investigación, Comité de Bioética) 


 
 
 
 

 

 

La entrevista de Rene Favaloro 




link: 




link: 




link: 




link: 




link: 

René Favaloro - Documental 




link: 




link: 




link: 





link: 




link: 




link: 

Acá termina mi post espero que 

les halla gustado mi pequeño homenaje a un grande como el doctor René Gerónimo Favaloro que desperdicio su oportunidad de irse a EE UU donde por que darse acá en Argentina salvo tantas vidas pero no pudo salvar la suya hubo muchos gastos en el hospital que no pudo cubrir ya que el hacia las operaciones gratis mando muchas cartas al presidente De la Rua y nunca lo ayudo tubo que matarse el para que la gente se despertara de su nube de estupidez y hiciera una colecta para salvar el hospital


via http://www.taringa.net

sábado, 10 de diciembre de 2011

GIMNASIA Y ESGRIMA DE LA PLATA La Barredora (1970)

GIMNASIA Y ESGRIMA DE LA PLATA


Fundado el 3 de junio de 1887, el Club de Gimnasia y Esgrima La Plata comenzó sus actividades deportivas con los dos deportes que forman su nombre; la gimnasia y la esgrima. Luego se agregarían actividades como tiro al blanco, atletismo y críquet, entre otras. También, comenzó a practicarse fútbol, que sería, a lo largo de su historia, la principal actividad deportiva del club.


La Barredora (1970)




Uno de los equipos más recordados por la hinchada es «La Barredora». Después de casi una década alternando buenas y malas actuaciones, se realizaron restructuraciones en la realización de los campeonatos organizados por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Estos fueron el «Metropolitano», con los equipos afiliados directamente a la AFA divididos en dos zonas, y el «Nacional», en el que participaban algunos equipos afiliados a la AFA y que clasificaron en los primeros puestos del Metropolitano. El resto de los equipos participaba en el «Promocional» y en el «Reclasificatorio», junto a otros equipos que representaban otras ligas del país.

En el primer año, 1967, Gimnasia y Esgrima sumo otro campeonato y se consagró campeón del torneo «Promocional». Luego existieron otras variantes, el «Campeonato Metropolitano» que se disputó en una sola rueda y el «Campeonato Nacional» que se disputó dividiendo a los equipos en dos zonas.


El último ascenso (1984)



Tras una mala campaña, Gimnasia y Esgrima desciende a la Primera "B" en el año 1979. El equipo formó parte de la segunda división entre 1980 y 1984, año en el cual logra ascender. Dicho plantel estaba conformado por futbolistas como Ricardo «el pulpo» Kuzemka y Carlos Carrió, mientras que su entrenador era Nito Veiga.

En 1984 Gimnasia y Esgrima obtuvo el tercer lugar en la tabla de posiciones y se clasificó para disputar un Octogonal por el segundo ascenso. De este octogonal formaron parte Racing Club, Argentino de Rosario, Club Atlético Tigre, Defensores de Belgrano, Club Atlético Lanús, Nueva Chicago y Deportivo Morón. Alcanzó la instancia final donde logró vencer en dos oportunidades a Racing Club (3:1 como visitante y 4:2 como local).


Torneo Centenario (1993-1994)



En 1993, la Asociación del Fútbol Argentino organizó un torneo[10] denominado «Copa Centenario», al cumplirse 100 años de la creación de la Argentine Association Football League.[11]

Todos los equipos de Primera División de ese momento disputaron encuentros de ida y vuelta con sus clásicos rivales. Gimnasia y Esgrima comenzó eliminando a Estudiantes de La Plata, a quien venció 1:0 en el encuentro de ida con gol de Guillermo Barros Schelotto y empatando 0:0 en el encuentro de vuelta. Continuó eliminando rivales (Newell's Old Boys, Argentinos Juniors y Belgrano de Córdoba), consagrándose triunfador de la ronda de ganadores.

El Club Atlético River Plate fue el ganador de la ronda de perdedores, por lo que la final se disputó en el Estadio Juan Carlos Zerillo, de Gimnasia. River Plate para ser campeón debía vencer a los platenses en dos oportunidades.

Luego de un torneo en el que se disputaron 52 encuentros, la final se disputó el 30 de enero de 1994. Gimnasia y Esgrima se impuso por 3:1 y así obtuvo la Copa Centenario.[12] Al obtener esta copa, fue invitado a disputar la Copa Sanwa Bank en 1994, extinta competición organizada oficialmente por la liga japonesa de fútbol donde disputaban un partido de fútbol entre el campeón de la J. League y campeones de ligas mayores extranjeras. El partido entre Gimnasia y Verdy Kawasaki terminó empatado 2:2 y en la definición por penales el equipo japonés se impuso por 4:2.



Es el club más antiguo de todos los que militan actualmente en el fútbol argentino, ya que fue fundado en junio de 1887.
Gimnasia y Esgrima fue el primer equipo del interior del país en vencer al Real Madrid CF en su propio estadio. El encuentro se disputó el 1 de enero de 1931 y terminó 3:2.[25]
Gimnasia y Esgrima contrató al primer entrenador extranjero del profesionalismo en Argentina: Emérico Hirschl (Hungría).
Gimnasia y Esgrima tiene el récord por el gol más rápido de la primera división. Carlos Dantón Seppaquercia convirtió el gol frente a Huracán después de 5 segundos, el día 18 de marzo de 1979.[26] [27]
En la reinauguración de La Bombonera (el 5 de mayo de 1996) Gimnasia y Esgrima goleó a Boca Juniors por 6:0.[28] [29] [30]
El 22 de marzo de 1999, en un encuentro histórico por su alto goleo, Gimnasia y Esgrima derrota a su homónimo jujeño por 7:5.[31] [32]
En un encuentro por el Torneo Clausura 2000, Gimnasia y Esgrima iguala 6:6 con Colón de Santa Fe. Un resultado muy poco común (hacía 60 años que no se daba un marcador tan elevado).[33]
En junio de 2006 se retira la camiseta Nº21, número que utilizó Pedro Troglio en su última etapa profesional, siendo esta la primera retirada en un club del fútbol argentino.
Gimnasia es uno de los equipos con más presencias en Primera División con un total de 69 temporadas, es el octavo club en participación en la categoría (al igual que Huracán).






El escudo del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata está compuesto por una corona en cuya parte superior se destaca un yelmo con cimero y en el centro, sobre esmalte y con los colores del club (blanco y azul marino), va en relieve el monograma del mismo. En los cantones superiores, a manera de guardia surgen las empuñaduras de un sable y un florete, asomando las puntas en la parte inferior del escudo. A los costados del centro se extiende el yelmo, por cada lado, un rama de laureles.[43]

El escudo del club ha sufrido algunos cambios. Desde 1887 y hasta 1928, se había utilizado el escudo diseñado por Emilio Coutauret, el cual era un diseño más artesanal y ornamentado. En 1964, al reformarse el estatuto de Gimnasia y Esgrima se cambió por uno más sencillo, pero sin perder la esencia del original. Este último es el que se utiliza actualmente.




En los primeros años de vida de la institución, se adoptaron los colores blanco y celeste, buscando de esta forma realzar el hecho de que se trataba de un club argentino. La primera camiseta que utilizó el equipo era a rayas verticales blancas y celestes.

Más tarde, en 1905, se decidió cambiar los colores para diferenciarse de Racing Club. Esto resultó en una camiseta a rayas verticales de color blanco y azul marino. Finalmente, a partir de 1910, se modificó el diseño, cambiando las rayas verticales por una franja horizontal de color azul marino y el resto blanco




El Estadio Juan Carlos Zerillo, también conocido como el «Estadio del Bosque», es el estadio del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata.

Con su capacidad actual de 18.500 espectadores, resulta ser el estadio de fútbol perteneciente a un club con mayor capacidad de la ciudad. Esta situado sobre la avenida 60 y su intersección con la calle 118 de la ciudad de La Plata, en pleno Bosque Platense, cercano al barrio conocido como «El Mondongo».

El 22 de marzo de 1923 se iniciaron las obras fijándose las medidas del campo en 118 por 74 metros, y más tarde se lo bautizó en honor al presidente albiazul de Juan Carlos Zerillo, quien estuviera al mando de la institución entre los años 1929 y 1931. El 26 de abril de 1924 fue inaugurado.

Durante 2006, 2007 y parte de 2008 el estadio no se pudo utilizar para torneos oficiales, debido a las normas de seguridad del Co.Pro.Se.De.[58] [59] El club disputó durante ese período los encuentros de local en el Estadio Ciudad de La Plata. Sin embargo, el Intendente de la ciudad de La Plata, Pablo Bruera, autorizó que Gimnasia y Esgrima vuelva a desempeñarse como local en su estadio, a mediados de 2008.




Para todos aquello que tienen la sangre azul y blanca, para los que el corazon se les paraliza en cada partido, para los que deliran por estos colores, para vos, tripero! 



HINCHADA HAY UNA SOLA 


Hoy este rincón va a quedar chico. Aunque vos ya sabes que no hay lugar en 
el mundo para contener el sentimiento, la magia y la leyenda que te envuelve. 
Sos como esos guerreros mitológicos, invencibles en el tiempo y en las 
circunstancias. Hablar de tus hazañas es llenarse la boca de gloria y 
sentir que el corazón vibra sobre los tablones del alma. No, no te confundas; 
viajar en el tiempo de tu mano no es vivir de recuerdos, al contrario, es alimentar el fuego que no se extingue y no se apagara jamás. Sentimiento insobornable, loca pasión que no conoce límites. Tu sola mención pone la piel de gallina por que ninguna memoria propia o ajena a podido resistirte. ¿Cómo olvidar aquellos ríos de gente que corrían detrás del Expreso?, ¿Cómo ignorar aquellas tardes de clásico cuando por propio peso, por pura lógica de los números era toda tuya tribuna de calle 1 y toda le cabecera de 57 cada vez que había que ir a visitar a los amargos?. Siempre fuiste mas que nadie. Siempre fuiste el dueño de una ciudad donde la minoría penso seriamente - en una asamblea allá por el "64", que luego se echo atrás por poquitos votos - dejar la práctica del Fútbol y convertirse en centro de fomento. Era demasiado peso, para ellos y para cualquiera. En realidad siempre lo fuiste, aunque los tiempos hayan cambiado. Aunque el destino travieso haya podido levantar la Justicia y pincharle los ojos. Tu historia, Gloriosa Hinchada de Gimnasia, es el relato de permanentes buenos tiempos, 
mas allá de los resultados deportivos. Por que naciste en la abundancia del trabajo 
y la esperanza. Por que fueron aquellos, los obreros del Swift, del Armour de aquellas fábricas que destilaban prosperidad (la que sirve, no la que se conoce ahora, la de los que dicen que nadie hace plata laburando) los primeros en ocupar tu sueño. Fueron aquellos tanos de corazón enorme los primeros que gritaron orgullosos, en su cocoliche, su nombre amado: "Quinashiá, Quinashiá". 
Invadiste una ciudad extraña, nacida como "Petit París" y la llenaste para siempre de ese sentimiento implacablemente criollo. Fuiste vos, y no otra la que le dio miles de voluntades al 17 de octubre, en esa marcha que desde los arrabales cambió la historia. Sos la raíz de un pueblo que no te olvidara jamas por que hasta compartiste con él las buenas y las malas. ¿ O no te acordas que fue siempre durante las dictaduras el tiempo de las vacas gordas para "ellos" y el de la malaria para nosotros?. ¡Si hasta por los tiempos históricos somos diferentes! Hoy, que las páginas en los diarios y el espacio en los otros medios esta lleno de gente, razonablemente preocupada, por la cuestión de lo que llaman Barra Bravas. Hoy, que todo el mundo opina y condena, incluso muchos que en la puta vida pisaron un tablón ni sintieron como se retuerce el corazón ante la camiseta amada, sos el mejor ejemplo de lo único que salvara a esta hermoso juegos que es el Fútbol. Recorriendo tu vida- esos que opinan sin saber- pueden darse cuenta de lo que es una hinchada de verdad. Por que vos siempre fuiste brava, sin barra; tu voz siempre fue imponente. Loca ruidosa, seguidora fiel kilombera sí queres. Pero leal, franca, generosa, como aquellos obreros del Swift, como aquellos tantos Inmigrantes, como tu viejo, como tu abuelo. Siempre diste miedo por los decibeles de tu grito, porque, se sabe, que una topadora no puede esconderse ni emboscar a nadie. Habría que buscar en tus orígenes, en tu pasado reciente que rompe sismógrafos para darse cuenta de la diferencia. Por que ninguno de tus hinchas mas reconocidos ha sido un nene de pecho, pero ¡mira si hay diferencia entre los malandras que protagonizan esta historia absurda de barra-bravas y esos hinchas de corazón que te nutrieron con su locura!. ¡Mira si hay diferencia entre esos tarados asesinos y estos guapos de verdad que iban a cualquier parte con sus hijos, con sus mujeres, como el Loco Córdoba, Fidel, el Osito Lopéz Osornio, el Loco Tabbia, Chiquito Giorgi, el Pipi Pomares, el Lobo Arcuri, Tony Jesus, el Nene Caporale, Cebolla, Gatica, el Turco Gorguis o Moscowchuk y tantos otros que nunca le tuvieron miedo a ninguna hinchada. Pero, sabes que pasa, ellos iban detrás de algo grande: tu bandera. Iban como vamos hoy, a soñar con ojos abiertos la alegría de ser triperos. Hoy los tiempos han cambiado. Donde había fábricas hay villas. A los pobres les cambiaron el nombre, ahora se los llama marginales. Entonces se confunden los tantos. Pero nada de eso impedirá que tu nombre figure aparte, en otro libro, en otra dimensión, cuando se pronuncie la palabra hinchada. Por que vos sabes que siempre hubo y habrá una sola. 


Nestor Basile, Periodista, Director de Tribuna Gimnasista. 
ARQUETIPO DE TRIPERO DE LEY